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viernes, 10 de agosto de 2012

Pasión por la Patria.


Camilitos, futuros soldados de la Patria
 Por Eduardo

Gabriel:
A la Patria se le ama con pasión o no se le ama. Yo no sé lo que pueda pasar con mi hijo en un futuro. Lo que haga con su vida será su propia decisión, y tendrá que andar su propio camino. Ahora mismo debe estar haciendo su prueba final de química de 9no grado de la Secundaria Básica. Hasta ahora no ha desaprobado ninguna. Desde que era un estudiante de primaria, desea ser oficial de las FAR. A principios de enero se me apareció un día en la Universidad y le pregunté sorprendido, ¿Qué haces aquí? Me respondió, - Papi, en la Escuela, nos avisaron que hoy comenzaban las pruebas de los Camilitos (Escuela Vocacional Militar Camilo Cienfuegos de Matanzas), y me presenté a hacer las pruebas de eficiencia física.
Hizo exámenes muy rigurosos, a los cuales se presentaron más de 600 muchachos de toda la provincia (¿Por qué será que tantos niños cubanos desean ser miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias?), y él estuvo entre los 130 seleccionados. Así que el deseo de mi hijo, por lo pronto, es llegar a ser un soldado de su Patria.
Lo que haga el hijo de Silvio, es su problema y no tiene que ver con mi familia, y en mi opinión tampoco con la de su padre. He oído a “Los Aldeanos”, y comprendo su rebeldía, y comparto algunas de sus insatisfacciones, pero no coincido en su versión criolla de la teoría de la convergencia, y sobre todo en la agresividad de sus letras. Pero bueno, el arte tiene como función criticar lo que está mal hecho en una sociedad, y ellos critican desde su óptica, que no es precisamente la mía, lo que consideran que no está bien en Cuba. 

sábado, 13 de agosto de 2011

En vacaciones, escribo después de pintar.

Por Eduardo

Al fin hoy, 2 de agosto de 2011, me puedo sentar en la máquina a escribir un artículo para el Blog de Edu. Aunque desde el día 22 de julio estoy en casa de vacaciones, he dedicado parte de mi tiempo a realizar algunas tareas que habitualmente ejecuto durante mi receso laboral. Con dinero de nuestros ahorros, mi esposa y yo compramos 6 galones de pintura vinílica, y en compañía de mi hijo en calidad de ayudante, durante la pasada semana me dediqué a ejecutar tareas propias de la digna profesión de pintor de brocha gorda.
En cuatro días pintamos toda la casa, y mi esposa, la cual gracias a sus amplios conocimientos de arte, se desempeña como una talentosa diseñadora de interiores, redecoró a su gusto la vivienda. Sin falsa modestia puedo asegurar que hicimos un trabajo que aunque pudiera no ser calificado de excelente, si me ha hecho sentirme gratamente satisfecho de la labor ejecutada. Mientras escribo estas líneas, una querida vecina comenta acerca de dos pequeñas naturalezas muertas que mi compañera colocó justo en la pared que se observa al abrir la puerta de entrada al inmueble.

jueves, 2 de junio de 2011

Rompiendo el hielo.


A paso de marcha como la caballería mambisa.
 Por Eduardo

Para todas las cosas siempre hay un comienzo y un fin. Hace algún tiempo le venía dando vueltas a una idea recurrente en mi cabeza. Deseaba comenzar a escribir mi propio blog. Muchos, de los que ya me conocen a través de la publicación de mis post en La Joven Cuba, quizás se mostrarán sorprendidos con esta decisión, la cual no responde a causas de orden ideológico o de algún tipo de desencuentro personal o intelectual. Tampoco es motivada por algún afán de protagonismo o búsqueda de reconocimiento individual. Toda mi vida he preferido ser un simple cubano y creo que a mis casi 50 años, o como decimos en nuestro peculiar manera de pronunciar el español, pisando ya la raya de la media rueda, ya casi estoy cumpliendo mi meta. Simplemente, el espíritu aventurero que siempre me ha acompañado a lo largo de mi existencia me ha compelido a emprender un nuevo viaje.