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viernes, 29 de abril de 2016

Propongo una Ley de Ajuste Mundial.

Pasaporte cubano (Foto de Cubadebate)
 Por Eduardo

Orlando:
Parte de la respuesta que te correspondería ya la di en el post anterior al participante anónimo. En cuanto a la emigración en estos últimos tiempos, sabes bien cuál es la causa. Que los Yumas establezcan para el resto de los ciudadanos de este mundo una “Ley de Ajuste Mundial”, para que veas con se hunde Yumilandia. Hace unos días leí una declaración del alcalde de Miami diciendo que la ciudad no estaba preparada para recibir a los cubanos de Costa Rica, y yo me decía para mis adentros, - Hay que tener cara de lata, si esos politiqueros son los primeros que estimulan la emigración ilegal, la política de pies secos y pies mojados y la Ley de Ajuste Cubano.
¿Imaginas una Ley de Ajuste Mexicano? ¿Qué pasaría en El Paso? Tendrían que meter a los Ranger, a la 101 y la 82 Divisiones Aerotransportadas, a la Caballería y la Guardia Nacional de todos los Estados de la Unión para frenar la avalancha de latinoamericanos que trataría de cruzar el Río Bravo. 

viernes, 12 de junio de 2015

Una nueva América Latina se avizora.

La Cumbre de los Pueblos si tuvo declaración final
 Por Eduardo

Parece ser que los habitantes del “traspatio” se han vuelto respondones, y ya no quieren obedecer a los elegidos por ellos mismos para gobernar el mundo. Como diría el viejo proverbio castellano, bastante agua ha pasado bajo el puente desde que en una tenebrosa era Cuba fue expulsada de la OEA. Hace unos días volví a ver aquella gastada cinta fílmica donde nuestro “Canciller de la Dignidad” abandonaba el plenario del organismo que tenía lugar en San José, capital de Costa Rica, expresando su famosa frase que ahora parafraseo de “me voy, y conmigo se va mi pueblo, pero con él se van también todos los pueblos de América”. Poco tiempo después, el agudo ingenio del viejo Roa bautizaría el convite de los países de las Américas como “Ministerio de Colonias Yanquis”.
Cuba, como ya se sabe quedó a merced del poderoso vecino del norte. Solo nuestro siempre hermano México, y quien sabe por qué imperioso hado del destino, el frío Canadá no rompieron relaciones con Cuba. Desde la reunión de San José en 1960, que tuvo como digna respuesta la Primera Declaración de La Habana, las agresiones se sucedieron una tras otra. Vendrían sobre la enhiesta roca del Caribe todo tipo de marejadas con el único fin de desgastarla.