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sábado, 27 de marzo de 2021

Trabajar por el país, pensando como país.

El Buró Municipal de la UJC en el municipio Matanzas,
en la cosecha de la papa en Jovellanos. Al centro arrodillado
Roberland Hernández su Primer Secretario.

 Por Eduardo

Decía el Apóstol de nuestra independencia y Héroe Nacional de Cuba José Julián Martí y Pérez que:

“A los sietemesinos sólo les faltará el valor. Los que no tienen fe en su tierra son hombres de siete meses. Porque les falta el valor a ellos, se lo niegan a los demás. No les alcanza al árbol difícil el brazo canijo, el brazo de uñas pintadas y pulsera, el brazo de Madrid o de París, y dicen que no se puede alcanzar el árbol. Hay que cargar los barcos de esos insectos dañinos, que le roen el hueso a la patria que los nutre.”

Este pensamiento martiano todo parece indicar que no es conocido por un grupo de seres humanos que por accidente nació en esta isla irredenta. Es como si no supiesen sentirse satisfechos no solamente con el hecho de no hacer nada por nuestro país y por nuestra gente, sino que para complacer a los que les pagan pingües dividendos piden para Cuba y los cubanos invasiones del Ejército de los Estados Unidos, bloqueos navales totales para que al decir de uno de ellos no entre ni un muslo de pollo, ni un delfín.

miércoles, 8 de abril de 2020

Nuestra Juventud en la primera línea del combate a la COVID – 19.

Mi sobrino José Luis, el cuarto de derecha a izquierda, con sus compañeras y compañeros.

 Por Eduardo

Este es un post que quise escribir para el día 4 de abril de 2020, en que se conmemoraron los aniversarios 59 y 60 respectivamente de la Unión de Jóvenes Comunistas y de la Organización de Pioneros “José Martí”. Y no es que no lo haya escrito porque me haya alcanzado la modorra o la inactividad, sino que como parte de este pueblo he tenido que dedicar parte del tiempo a tareas relacionadas con el enfrentamiento a la pandemia en mi comunidad.
No obstante, hoy tengo un pequeño espacio de tiempo y saldaré la deuda que tengo conmigo mismo y para con esas dos organizaciones nuestras a las que pertenecí con mucho orgullo, y a las que sigo queriendo hasta el fin de mis días, porque en su seno aprendí a amar a la Patria, a la Revolución, a nuestros líderes históricos encabezados por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, y me convertí en el militante comunista que hoy vive orgulloso de esa honrosa condición.

viernes, 22 de diciembre de 2017

El componente chino de nuestra sangre.

Monumento al chino mambí (línea y L, Vedado)
Foto tomada de La Jiribilla
 Por Eduardo

Hola Evelio:
Me alegro de recibir tu visita en el blog. Tengo que reconocer que de mis “adversarios” de La Joven Cuba, eres uno de los que mantuvo hacia mí siempre un debate inteligente, respetuoso, a pesar de las diferencias consabidas. Yo tengo tu propia experiencia. En casi todos los países que he podido visitar los chinos son una constante. Para ellos no existen días feriados, ni descanso. Y son muy eficientes. Dos o tres muchachas chinas son capaces de atender un mercado de 100 metros cuadrados de superficie. Desayunan, almuerzan y comen frugalmente, y si tienen hambre la calman bebiendo té de un termito que siempre llevan consigo.
Un amigo me dijo un día que el propio gobierno chino es quien les presta el dinero para que monten sus negocios en el exterior, cosa perfectamente creíble. Con ello alivian un poco la carga demográfica de una población de más de 2000 millones de habitantes y crean “cabezas de playa”, en casi todos los puntos del planeta para la mercadería china.
Yo creo que en Cuba no necesitamos importar trabajadores chinos para levantar nuestra economía. Lo que necesitamos es que los trabajadores cubanos produzcan más, y que los burócratas corruptos, muchos de los cuales están siendo enjuiciados en estos días, paguen por dedicarse a medrar a costa del pueblo trabajador, en vez de administrar con honestidad los bienes que nuestro Estado puso en sus manos.

viernes, 4 de septiembre de 2015

La sonsa globalización embota los sentidos.

El X Congreso de la UJC no tuvo cobertura de la prensa extranjera
 Por Eduardo

El nivel de sonsera que existe en este mundo globalizado a veces asusta. El otro día me cuelo en un foro de Internet, y un participante expresaba muy convencido: Los Estados Unidos nunca ha colonizado a otro país, y le respondí, -Ven acá hijo de Dios- ¿Y de quien tú crees que eran California, Nuevo México, Texas, Florida, y un montón de estados más de la Unión? ¿Has oído hablar de la llamada frontera americana y de los territorios de las naciones Indias? Nada, que según este conocedor de la historia americana, si absorbes el territorio contiguo al tuyo en una guerra de conquista, no eres un colonizador, eres una democracia representativa.
De la observación que llevo a cabo de mi entorno cercano he llegado a apreciar que algunos cubanos de esta generación, más allá de lo que se propaga por los medios masivos de desinformación, no están tan convencidos de las bondades del capitalismo. Y no quiere decir que ahora no haya jóvenes pacotilleros, Mikis, Frikis, Emos, Repart, y hasta góticos (en la calle G de la capital cubana algunos muchachos se calsifican como Vampiros y Hombres Lobos), pero esos jóvenes no pasan de ser un detalle folclórico y aplatanao de los nuevos tiempos de la globalización. Los medios occidentales magnifican el impacto de esos grupos minoritarios en nuestra juventud, pero esa idea puede ser engañosa. Yo siempre recomiendo que la prensa extrajera entreviste a más muchachos de la UJC.