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domingo, 27 de septiembre de 2020

No hay ron ni tabaco cubanos para los residentes en Estados Unidos.

Aguardiente Yucayo y Ron Yucayo, productos genuinos de
la ciudad de Matanzas (imágenes
tomadas de http://www.rum.cz)


 Por Eduardo

Dentro de las nuevas medidas adoptadas esta última semana por parte de la administración Trump para asfixiar la economía cubana se estableció que los norteamericanos que visiten la isla tendrán terminantemente prohibido adquirir tabaco o ron cubano. Como era de esperar, la claque contrarrevolucionaria de origen cubano inundó las redes sociales con expresiones de júbilo y de apoyo a esta nueva agresión a nuestra Patria.

Si me detuviese a analizar la fracción de la medida que está relacionada precisamente con el ron, yo agregaría que la concreción de esta medida forma parte de las intenciones del presidente Donald Trump desde que llegó al poder de eliminar todo el legado de la administración encabezada por el presidente Barack Obama.

viernes, 20 de septiembre de 2013

El Ron Yucayo es mejor que el Bacardí.


Yucayo, orgullo de nuestra ciudad de Matanzas
 Por Eduardo

Anónimo:
Yo no quiero ser absoluto, porque en verdad en la historia de la humanidad han existido algunos personajes, que valiéndose fundamentalmente de su talento llegaron a ser grandes capitalistas, siendo de hecho promotores del desarrollo de lagunas ramas del saber humano en el campo de la ciencia y la tecnología. Tal es el caso de los conocidos Tomas Alva Edison, Henry Ford, Bill Gates, etc. Sin embargo, el término “trabajar” en el caso de un millonario es bien relativo.
Quienes trabajan realmente en el capitalismo son los obreros y campesinos que se rompen el lomo, para producir la plusvalía que les permite a los propietarios de los medios de producción, darse la vida de lujos y despilfarro que proclaman las revistas faranduleras producidas con el papel que se produce de la destrucción de millones de hectáreas de las selvas tropicales. La desigualdad social en Estados Unidos ha alcanzado los niveles de la Gran Depresión en 1929. En un nuevo libro dedicado a este problema, el premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, declara que el sueño americano es un mito: desde 2008 el 1% de los estadounidenses más ricos obtienen alrededor del 93% de todos los ingresos en el país.
Que tú estés de acuerdo con esos datos, no quiere decir que esta distribución de la riqueza sea moralmente justa. Para acabar con injusticias como esas se hizo la Revolución Cubana. Y entiendo que el orden económico actual donde los ricos son cada vez más ricos, y los pobres somos cada vez más pobres, nada tiene que ver con los derechos humanos, de los que tanto cacarean los dueños de este mundo. Un mundo donde los países desarrollados consumen el 80% de la energía, nada tiene que ver con el derecho. 

lunes, 4 de julio de 2011

Cartas a mis niños. Cuento sobre el origen del nombre de Matanzas.

Familia siboney
  Por Eduardo

Queridos niños míos:
Hace algunos días escribí este cuento para que aprendan algunas cosas acerca de la historia de los primeros habitantes de Matanzas. Como imaginarán esos primeros habitantes eran indígenas. También me tracé como objetivo que conocieran el origen del nombre de nuestra ciudad. Al final del texto de la historia les incluyo un vocabulario con aquellas palabras que creo yo, pueden no conocer. Ojalá les guste este cuento, porque lo hice pensando en ustedes, y en él puse todo el amor que les tengo y el deseo de volver a ver mi querida Ciudad de Matanzas. Sigan portándose como niños buenos. Sean buenos pioneros, y traten de ser como dice el lema, siempre como el Che.
Los quiere mucho papá, y tío Eduardo

Había una vez en Yucayo.

Guayacay es un niño indio. Claro que él no sabe que es un indito. Ese nombre se lo darán a él y sus coterráneos los conquistadores españoles, que al tratar de encontrar las Indias y el tesoro del gran Khan navegando hacia el oeste, dieron de bruces con nuevas tierras, a las que un día darán también el nombre de América. Pero en realidad estos hombres se llaman a sí mismos siboneyes. Por tanto, podemos afirmar que sin lugar a dudas Guayacay es un pequeño siboney. Los siboneyes no cuentan el tiempo como nosotros, sino en lunas, soles y en estaciones. En el momento en que transcurre nuestra historia, Guayacay tiene una edad, que contada en cantidad de estaciones acumuladas, equivale a unos 10 años de los nuestros. Nuestro protagonista vive en un pequeño poblado siboney llamado Yucayo.