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viernes, 23 de junio de 2017

Sin la Patria no puedo vivir.

Primus in Cuba, la primera bandera cubana izada en Cárdenas por Narciso
López  el 19 de mayo de 1850. Foto de ECURED
 Por Eduardo

“Nada tengo, si no tengo Patria”
Francisco Vicente Aguilera

Anónimo:
De verdad que no entiendo que tiene que ver esa frase de una reflexión de Fidel, con tu idea peregrina de que Cuba y Venezuela desean convertirse en una alternativa de poder a la superpotencia. No he leído esa Reflexión del Comandante, pero de verdad que no encuentro que tiene que ver la magnesia con la gimnasia.
Y acerca de lo que mencionas de tu pragmática opinión de que la Patria no es algo indispensable para vivir, chico como decía mi venerable abuela: “Para que el mundo sea mundo, tiene que haber de todo”. Eso no son mis paradigmas, ni la de la mayoría de los cubanos de ley. Nuestro Apóstol José Martí, vestía de negro como señal de luto por Cuba. Su madre, Doña Leonor Pérez, con el hierro de uno de los eslabones de la cadena con que los colonialistas lo encadenaron, cuando con solo 16 años fue a prisión por sus ideas independentistas, le fabricó un anillo que tenía grabada una sola palabra Cuba. Era la única joya que usaba el más grande de todos los cubanos.

viernes, 19 de mayo de 2017

Yo nada tengo, si no tengo Patria.

Tarja que conmemora el inicio del incendio de Bayamo.
Foto tomada del Blog El Diwan
 Por Eduardo

Anónimo:
La historia de muchos de los revolucionarios cubanos por tradición es la de un grupo de hombres ricos de cuna que lo abandonaron todo para irse a luchar por la libertad, como Céspedes, Aguilera, Agramonte, Maceo Osorio, Eduardo Machado, Moralitos, y otros dueños, de haciendas y vidas que por libertar a la Patria lo dieron todo, hasta su propia vida, y afrontaron la misma vida de sacrificio, que aquellos que los siguieron, persiguiendo el sueño de una Patria Libre.
Cuentan que cuando le preguntaron un grupo de patriotas a Francisco Vicente Aguilera durante el incendio de Bayamo: - Don Pancho ¿Quemamos su casa también?; el Primer Vicepresidente de la República de Cuba en Armas expresó; - Claro, yo nada tengo,  si no tengo Patria.
Fidel y Raúl son de esa estirpe de hombres, hubieran podido, desde su posición de hombres adinerados, haber hecho con sus vidas lo que quisieran. Prefirieron, entregarlas a la causa de los humildes y los desposeídos, seguir los caminos inciertos y plagados de sacrificios de la Revolución Social.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Conceptos de cubanía, bien diferentes.



Los que nos enseñan cada día como ser cubanos
 Por Eduardo

Anónimo:
Respeto tu visión de la cubanía, que para nada comparto. Cuando estábamos en la manigua, al lado de los españoles peleaban más de 100000 cubanos al servicio de España. La República de Cuba entonces, estaba representada en el Gobierno en Armas, que no era dueña del territorio ni donde pisaba, y en el ejército mambí, que nunca sobrepasó la cifra de 30000 combatientes en toda la isla. Los que nacen en esta tierra y apoyan el bloqueo, que en definitiva afecta a todo el pueblo de Cuba, niños, jóvenes y viejos, mujeres y hombres, negros, blancos y mulatos, gusanos y comunistas, dirigentes y obreros simples, nunca serán verdaderos cubanos. Los que se venden a una potencia extranjera para tratar de derribar el Gobierno que la mayoría del pueblo de Cuba ha decidido que lo represente, no son verdaderos cubanos.
Si quieres hablarme de cubanía, entonces comienza por cuestionarte el bloqueo, que de acuerdo a las convenciones internacionales clasifica como uno de los más crueles actos de genocidio en toda la historia. Los propios yanquis lo han declarado desde los primeros días, su objetivo primordial es disminuir los salarios reales de mi pueblo, matarnos por hambre y enfermedades. Entonces los Bacardí, que patrocinan un engendro como la Ley Helms Burton no son cubanos ni la cabeza de un guanajo, sino unos millonarios apátridas y mercenarios. 

viernes, 9 de marzo de 2012

¿Retornará el capitalismo a Cuba? Respuestas a Orlando.


Campesinos felices de Carlos Henríquez
 Por Eduardo

Orlando:
Empiezo por donde tu terminas. Tu tesis esencial es que los cubanos debemos conformarnos con ser una neocolonia, como éramos antes del 59 para que los norteamericanos sean buenitos con nosotros. O convertirnos en una colonia como Puerto Rico. Deseas que Cuba tenga que sufrir la ignominia de recibir una intervención militar yanqui, como en 1906, porque el propio Presidente de la República lo solicite, porque sencillamente no se resignaba a perder las elecciones. Cuba tendría para estar a bien con los yanquis que admitir que las mejores tierras del país estuvieran en manos de los monopolios yanquis. Que nuestras fuerzas armadas y policía no fuesen defensores de la soberanía nacional, y la tranquilidad ciudadana, sino crueles organismos represivos con su propio pueblo, para garantizar, por ejemplo que Batista hiciese un negocio millonario con la ITT. ¿Recuerdas el telefonito de oro macizo que estaba en Kuquine como regalo de la ITT a Batista?
Estados Unidos desde que era colonia de España quería integrar a Cuba a sus dominios. Recuerda la famosa frase de John Quincy Adams, sobre la “fruta madura”, que por fuerza debía caer en el regazo yanqui. Esa ideología tuya Orlando es típica de los cipayos y no de los patriotas. Los 50 años en que los cubanos estuvimos bajo la bota yanqui fueron de pura ignominia y miserias sin límites para el pueblo cubano, lo cual incluyó dos sangrientas dictaduras que llenaron de luto la nación. Aún en los gobiernos auténticos, en los que el pueblo puso sus esperanzas se elevó a cifras insospechadas el robo y la corrupción, el gansterismo, el asesinato de los líderes obreros y campesinos como Aracelio Iglesias, Jesús Menéndez, Niceto Pérez, etc. ¿Recuerdas el robo del tesoro público por José Manuel Alemán? ¿Recuerdas la masacre de Orfila?

jueves, 20 de octubre de 2011

En el Día de la Cultura Cubana.

Perucho Figueredo a lomos de Pajarito escribe el Himno Nacional
 Por Eduardo

Este artículo fue publicado hace un año en el blog “La Joven Cuba”, con motivo de celebrarse el 20 de octubre el Día de la Cultura Cubana.

Cuando estaba en tercer grado de la Escuela Primaria, mi maestra Bertica nos leía unos libritos editados por la Editorial Pueblo y Educación. Aquella colección se llamaba “La vida de mi Patria”. Cuando mi hijo comenzó a ir a la Escuela, me dediqué a la tarea de reunir y recopilar aquellos libritos, en la casa de amigos queridos, en puestos de vendedores de libros viejos, en la librería comisionista del centro de la ciudad, llamada el Pensamiento, y en muchos lugares disímiles. Hasta que un día, una amiga me donó un cajón de libros que tenía repetidos, y dentro de ellos, la colección casi completa de “La vida de mi Patria”.
Uno de los tomitos se denomina “Bayamo la Ciudad Antorcha”. Lo he releído millones de veces, evocando la figura de mi vieja maestra normalista; y a pesar de ello, no deja de emocionarme el relato escrito en un lenguaje sencillo, como correspondería a un texto escolar. Me conmoverá por siempre, la descripción de aquellos días gloriosos en que aquel bardo guerrero, que compuso junto a su amigo Fornaris, la primera Bayamesa, la canción de amor dedicada a Luz Vázquez, El Padre del Patria, el bayamés Carlos Manuel de Céspedes, nos lanzó como pueblo a la redención  o al martirio.