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viernes, 16 de enero de 2015

Opinando sobre las nuevas medidas de la Aduana General.

Funcionario de la Aduana General de la República de Cuba
 Por Eduardo

Orlando:
No conozco un país en el mundo que no luche contra el contrabando. En los libros de historia de Cuba se cuenta, como los primeros criollos prácticamente vivieron de esta práctica que iba en contra de la política impositiva de la Corona, lo cual llevó inclusive a uno de los primeros conatos de rebelión de los descendientes de españoles en esta tierra, allá por las fértiles tierras de la comarca de Bayamo. Cuentan que llegaron inclusive los vecinos de la que después sería la cuna de nuestra nacionalidad, a desarmar a los soldados peninsulares y a encarcelar a su jefe un tal Melchor Suárez de Poago.
Yo soy del criterio de que en un futuro el país debería otorgar a personas naturales las facultades de importación que ahora poseen las empresas estatales, siempre y cuando paguen al país la cuota impositiva que corresponda. Pero esa ley en Cuba ahora no existe. Por tanto si tú viajas en cualquier medio de transporte, dígase avión o barco, o tren y pasas una frontera, y transportas mercancías más allá de lo que la lógica indica que puedan ser tus equipajes (incluyendo sobrepeso), y no posees licencia comercial que te ampare, estás transportando contrabando.

jueves, 20 de octubre de 2011

En el Día de la Cultura Cubana.

Perucho Figueredo a lomos de Pajarito escribe el Himno Nacional
 Por Eduardo

Este artículo fue publicado hace un año en el blog “La Joven Cuba”, con motivo de celebrarse el 20 de octubre el Día de la Cultura Cubana.

Cuando estaba en tercer grado de la Escuela Primaria, mi maestra Bertica nos leía unos libritos editados por la Editorial Pueblo y Educación. Aquella colección se llamaba “La vida de mi Patria”. Cuando mi hijo comenzó a ir a la Escuela, me dediqué a la tarea de reunir y recopilar aquellos libritos, en la casa de amigos queridos, en puestos de vendedores de libros viejos, en la librería comisionista del centro de la ciudad, llamada el Pensamiento, y en muchos lugares disímiles. Hasta que un día, una amiga me donó un cajón de libros que tenía repetidos, y dentro de ellos, la colección casi completa de “La vida de mi Patria”.
Uno de los tomitos se denomina “Bayamo la Ciudad Antorcha”. Lo he releído millones de veces, evocando la figura de mi vieja maestra normalista; y a pesar de ello, no deja de emocionarme el relato escrito en un lenguaje sencillo, como correspondería a un texto escolar. Me conmoverá por siempre, la descripción de aquellos días gloriosos en que aquel bardo guerrero, que compuso junto a su amigo Fornaris, la primera Bayamesa, la canción de amor dedicada a Luz Vázquez, El Padre del Patria, el bayamés Carlos Manuel de Céspedes, nos lanzó como pueblo a la redención  o al martirio.