Mostrando entradas con la etiqueta Michael Moore. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Michael Moore. Mostrar todas las entradas

viernes, 24 de junio de 2016

Ya me cansa la cantaleta de algunos con el hambre en Cuba.

Nuestros niños en las escuelas reciben alimentación diaria.
Foto de Cubahora
 Por Eduardo

Yo quisiera que el señor que escribe este post me escribiera el nombre de algún cubano que el conozca que se haya muerto de hambre. No que me repita esa cantaleta de Ninoska en Radio Mambí, sino que me diga, fulano de tal fue encontrado en tal parte patitieso por desnutrición. En el documental Sicko, Michael Moore, que no es nada comunista, demuestra que ese cuento de que los cubanos estamos cayendo hasta en el canibalismo del "hambre" no pasa de ser burda propaganda difamadora. 
La verdad es que hay personas que en su afán de denigrar a Cuba, a la Revolución y a nuestros líderes históricos hablan cada bobería que da espanto. No solo que se haya muerto de hambre, que mencione el nombre de algún cubano que se haya ido a dormir sin probar un plato de comida. Con tanta gente que realmente muere de hambre en el mundo, oír esos galimatías acerca de nuestro país movería a risa si no fuesen emitidas esas opiniones con tan poca base y muchas más malas intenciones. 

sábado, 20 de agosto de 2011

Habanastation. Un filme entrañable.

Ian Padrón con los protagonistas del filme Habanastation
 Por Eduardo

Cada vez que la cinematografía cubana estrena un nuevo filme, el público de la isla, poseedor como ninguno de una cultura cinéfila bien arraigada, se vuelca hacia las salas de cine. Porque si algún pueblo disfruta enormemente de su propia filmografía, ese es el cubano. Sin embargo, en los últimos tiempos, como ya he explicado en otros trabajos que he redactado relacionados con la temática de la realización nacional de filmes, algunas de las últimas producciones del cine cubano, no han reflejado con absoluta objetividad la realidad de nuestra Patria.
El Período Especial tuvo una consecuencia funesta para nuestra cinematografía, la realización de coproducciones. Al caer la economía cubana en picada profunda en los años 90, el financiamiento estatal a nuestro cine también sufrió enormemente, y con ello la industria del cine cubano se vio en la alternativa de recurrir a fuentes de financiamiento externo, o detener la producción de filmes nacionales. Apareció una tendencia nefasta del cine cubano, consistente en tocar solamente las zonas oscuras de nuestro devenir como nación.