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domingo, 28 de agosto de 2011

Obsolescencia programada. (Segunda Parte).

Niño africano recogiendo desechos entre la chatarra electrónica.
 Por Eduardo

Retomando el recuento del documental exhibido por el periodista Reinaldo Taladrid en su programa “Pasaje a lo Desconocido, relacionado con el increíble concepto de la “Obsolescencia programada”, abordo ahora algunos problemas que en la actualidad se están presentando con la aplicación del mismo a las computadoras, teléfonos celulares y otros productos electrónicos, desarrollados durante la que ya algunos autores han dado en llamar “La Segunda Revolución Industrial”.
En tal dirección resultó interesante la querella establecida por varios compradores de los Ipod de la Apple, la famosa compañía fundada por Steve Jobs y Stephen Wozniak. Pues resulta ser que los mencionados afectados, compraron Ipods con precios de entre 400 y 500 dólares, y en menos de un año la batería se encontraba fuera de servicio. Al dirigirse a la firma con vista a sustituir la misma, se encontraron conque el emporio electrónico ya no producía las baterías colocadas en ese modelo, a pesar de que no hacía un año que este se había ofertado en el mercado. La solución brindada por el Departamento Técnico de Apple a los afectados, fue que estos compraran el nuevo modelo desarrollado por la firma. Pero como algunas de estas personas no se resignaban a la idea de ser timados impunemente, establecieron una querella contra la firma, que no solo obligó a pagarles a los dolientes una gratificante indemnización, sino que además indujeron a Apple a mejorar la calidad de sus baterías.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Obsolescencia programada. (Primera Parte).

La bombilla de Livermore, con más de 100 años de explotación
Por Eduardo

Durante mis días de estudiante de ingeniería mecánica, cada vez que terminaba alguna tarea estudiantil para la asignatura “Diseño de Elementos de Máquinas”, como muestra fehaciente de que el diseño de la pieza correspondiente cumplía todos los requisitos de resistencia mecánica, agregaba en la hoja de proyecto, tal y como era costumbre, la frase: “El elemento de máquina satisface la condición de resistencia estática y resiste infinitos ciclos de fatiga mecánica”.
Para los lectores no conocedores de estas cuestiones ingenieriles les aclaro, que el 80 por ciento de los fallos de las piezas de cualquier ingenio mecánico se deben fundamentalmente a dos causas; el desgaste en cualquiera de sus variantes y la rotura por fatiga mecánica. Por tanto las metodologías de cálculo para el diseño mecánico estudiadas por los graduados de Ingeniería en Cuba durante los años 80, provenientes fundamentalmente de los países socialistas, posibilitaban diseñar elementos de máquina de una durabilidad muy prolongada. A mi mente acuden dos textos importantes que todavía conservo en mi biblioteca personal, conocidos entre nosotros por los autores de los mismos, el “Reshetov” y el “Glizmanenko”. 

lunes, 20 de junio de 2011

Mi Día de los Padres.


 Por Eduardo

Ayer fue un día de esos que hacen olvidar a uno, los montones de dificultades que conllevan vivir en una pequeña isla, bloqueada y agredida desde hace más de cincuenta años por el mayor imperio de la historia. Ayer fue el Día de los Padres. Cuando era pequeño, este importante hito del calendario, pasaba casi inadvertido. Sin embargo, hace algunos años, digamos unos 15, en que la sociedad en pleno, ha magnificado la fecha colocándole a la par del Día de las Madres. La famosa frase del tiempo de mis abuelos, de que “Padre es cualquiera”, ha dado paso a la generalizada compresión de la importancia del papel que la figura paterna reviste para la crianza de los hijos. Yo llegué a la paternidad hace trece años, y aunque mi hijo crece día a día ante mis ojos, mi amor hacia él es de las cosas a las que no puedo renunciar mientras respire.
Cuando mi esposa parió, casi no podía caminar, así que lo tuve que atender noche tras noche, mientras ella se reponía. Eso implicaba el cambio de pañales, que en el año 1998, todavía generalmente eran de telas antisépticas. El pañal desechable, no había hecho su aparición en la red de comercio minorista en la isla.