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viernes, 1 de julio de 2016

Bienaventurados los pobres.

Desde la Loma de Casablanca Jesús bendice a nuestra
Patria.
 Por Eduardo

Vuelves a equivocarte, posiblemente yo he leído más de cristianismo que tú. Lo que sucede es que no solo leo a Cristo, leo a Mahoma, a Buda, a Confucio, al Dalai Lama, los Vedas hindúes y cuanto libro de religión me caiga en las manos. Y siento una gran admiración por Jesús porque expresó en su sermón de la montaña, “bienaventurados los pobres porque de ellos será el reino de Dios”, o quizás porque echó del templo a los mercaderes a latigazos, o por aquella frase suya que primero pasará un camello por el ojo de una aguja antes que un rico entre al Reino de Dios. 
Me acusas de repetir frases como un papagayo, sin embargo olvidas que una de las tantas promesas cumplidas por Fidel en su alegato "La Historia me Absolverá", fue: "al pueblo no le vamos a decir cree, sino lee". Y si hubieses aprendido de la Biblia no para repetirla como un disco rayado, sino para saber de verdad lo que pasó en aquellos lejanos días de la Palestina de los Evangelios, sabrías que si Cristo fue a la Cruz no fue porque era religioso, porque si algo abundaban en aquellos lejanos días eran sectas de la religión judía, como la de Cristo y sus seguidores, sino porque sus ideas minaban los cimientos de aquella sociedad esclavista.

viernes, 9 de marzo de 2012

¿Retornará el capitalismo a Cuba? Respuestas a Orlando.


Campesinos felices de Carlos Henríquez
 Por Eduardo

Orlando:
Empiezo por donde tu terminas. Tu tesis esencial es que los cubanos debemos conformarnos con ser una neocolonia, como éramos antes del 59 para que los norteamericanos sean buenitos con nosotros. O convertirnos en una colonia como Puerto Rico. Deseas que Cuba tenga que sufrir la ignominia de recibir una intervención militar yanqui, como en 1906, porque el propio Presidente de la República lo solicite, porque sencillamente no se resignaba a perder las elecciones. Cuba tendría para estar a bien con los yanquis que admitir que las mejores tierras del país estuvieran en manos de los monopolios yanquis. Que nuestras fuerzas armadas y policía no fuesen defensores de la soberanía nacional, y la tranquilidad ciudadana, sino crueles organismos represivos con su propio pueblo, para garantizar, por ejemplo que Batista hiciese un negocio millonario con la ITT. ¿Recuerdas el telefonito de oro macizo que estaba en Kuquine como regalo de la ITT a Batista?
Estados Unidos desde que era colonia de España quería integrar a Cuba a sus dominios. Recuerda la famosa frase de John Quincy Adams, sobre la “fruta madura”, que por fuerza debía caer en el regazo yanqui. Esa ideología tuya Orlando es típica de los cipayos y no de los patriotas. Los 50 años en que los cubanos estuvimos bajo la bota yanqui fueron de pura ignominia y miserias sin límites para el pueblo cubano, lo cual incluyó dos sangrientas dictaduras que llenaron de luto la nación. Aún en los gobiernos auténticos, en los que el pueblo puso sus esperanzas se elevó a cifras insospechadas el robo y la corrupción, el gansterismo, el asesinato de los líderes obreros y campesinos como Aracelio Iglesias, Jesús Menéndez, Niceto Pérez, etc. ¿Recuerdas el robo del tesoro público por José Manuel Alemán? ¿Recuerdas la masacre de Orfila?