viernes, 3 de junio de 2011

Esperando la novela brasileña.


Nathalia Dill  y Eriberto Leão los protagonistas de Ciudad Paraíso
Por Eduardo

Son las 9 menos cuarto de la noche, y me decido a escribir unas líneas para entretenerme mientras espero la hora sagrada de la novela brasileña. Mientras en los speakers de mi vieja computadora de solo 256 MB de RAM, Silvio entona su inolvidable “Días y Flores” reflexiono acerca de los cambios que ya comienzo a notar en la habitual tranquilidad de mi marina ciudad. Mucho se ha escrito de los cambios que todos esperamos que sean a nuestra economía como aquel famoso Bálsamo soviético, nombrado “de Shostakovsky”, con el cual curaba cuanta herida o magulladura sufriera durante mis combates competitivos. Cuando eso sucedía, no era el temba que ahora peina canas, sino un muchachón de 75 kilos, al cual no le acechaban ni los catarros.


jueves, 2 de junio de 2011

Rompiendo el hielo.


A paso de marcha como la caballería mambisa.
 Por Eduardo

Para todas las cosas siempre hay un comienzo y un fin. Hace algún tiempo le venía dando vueltas a una idea recurrente en mi cabeza. Deseaba comenzar a escribir mi propio blog. Muchos, de los que ya me conocen a través de la publicación de mis post en La Joven Cuba, quizás se mostrarán sorprendidos con esta decisión, la cual no responde a causas de orden ideológico o de algún tipo de desencuentro personal o intelectual. Tampoco es motivada por algún afán de protagonismo o búsqueda de reconocimiento individual. Toda mi vida he preferido ser un simple cubano y creo que a mis casi 50 años, o como decimos en nuestro peculiar manera de pronunciar el español, pisando ya la raya de la media rueda, ya casi estoy cumpliendo mi meta. Simplemente, el espíritu aventurero que siempre me ha acompañado a lo largo de mi existencia me ha compelido a emprender un nuevo viaje.