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viernes, 16 de noviembre de 2018

Son letreros de luz en la nieve.

 Por Eduardo

Como si no fuese suficiente un personaje de opereta al frente del mayor imperio que nunca existió en la historia de la humanidad, ahora tenemos un clon latinoamericano de Donald Trump al frente del mayor país de nuestra América. La clave de su acenso al poder me la dio ayer una compañera de trabajo al decirme: - Ay, yo no pensé nunca que en Brasil hubiese tantos problemas con la medicina. Todo parece indicar que mi amiga, como decimos en buen cubano, se estaba desayunando con las noticias relacionadas con la falta de cobertura médica que sobrevendría en los próximos días después de la retirada de nuestra misión médica. Le expresé entonces que la verdadera cara del país sudamericano no es necesariamente la que se muestra en las telenovelas brasileñas que transmite desde hace años la Televisión Cubana.

viernes, 23 de septiembre de 2016

Los buenos son los que ganan a la larga.

Bonifacio Birne, el poeta de la Bandera.
 Por Eduardo

Anónimo:
Hermano, yo he aprendido en mis 52 años que como decía el propio Raúl, la unanimidad es un supuesto idílico. Creer que todos los cubanos defienden el proyecto de nación que el pueblo de Cuba en su gran mayoría ha defendido frente a las apetencias de imperio de destruir a la Revolución y el Proyecto Socialista nacional cubano es simplemente engañarnos los propios revolucionarios. Pero creerme el cuento de que los que se marcharon de Cuba son enemigos del socialismo y de los grandes beneficios que ha brindado a nuestra población sería también un dislate mayúsculo. 
Voy por partes y te transmito mis pareceres, con los que podrías estar o no de acuerdo. A mí la idea de emigrar nunca me ha pasado ni por la punta de la nariz, pero si lo hiciera algún día, nunca lo haría hacia Yumilandia. Sencillamente porque aunque al Presidente Obama ahora le ha dado por pedirnos que olvidemos la historia, yo he estudiado y estudio a profundidad nuestra historia de Cuba para coincidir con Martí en que esa nación no es otra cosa que “el norte revuelto y brutal que nos desprecia”, y por tanto allí a mí no se me ha perdido nada.