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viernes, 14 de agosto de 2015

Contra la homofobia como Mariela Castro.

Mariela Castro Espín, Directora del CENESEX
 Por Eduardo

Orlando:
Hace algún tiempo Fidel se responsabilizó personalmente con la homofobia que prevaleció a nivel de toda la sociedad en los años de las décadas de los 60 al 90. De eso hace ya nos dos o tres años. Creo que dando una muestra de humanidad el Comandante en Jefe, como cuando asumió su responsabilidad por no arribar a los “Diez Millones” en la “Zafra del 70”, reconoció su error en tal sentido y abrió una puerta de sino de apoyo, a menos reconocimiento al trabajo de su sobrina Mariela y el CENESEX. Creo que la película Fresa y Chocolate de Tomás Gutiérrez Alea comenzó a cambiar el imaginario sobre la diversidad sexual en la isla. A partir de ella todo fue diferente.
Hace unos dos años también escuché una entrevista de Edmundo García en su programa a Mariela, y esta aclaraba que la lucha por los derechos de la Comunidad LGTB no la comenzó ella, sino que fue la propia Vilma Espín la que dio comienzo a las reivindicaciones de este sector de la población. En estos temas la sociedad cubana ha avanzado mucho. Ya en el Código del Trabajo recientemente aprobado por la Asamblea Nacional, se establece que el acceso al empleo tiene que ser independiente al tipo de orientación sexual o identidad de género, que no es lo mismo ni se escribe igual.

lunes, 30 de abril de 2012

Carta abierta a Elaine Díaz.

Participantes en Blogazo por Cuba
 Por Eduardo

Elaine:

Usted estuvo entre las personas que mis amigos Harold, Osmany y Roberto invitaron desde el primer momento al Blogazo por Cuba. Ellos, a quiénes he acompañado, desde el día en que sentados en el parque de la Juventud de nuestra Universidad de Matanzas, decidieron fundar La Joven Cuba; pensaban sinceramente que sus opiniones serían beneficiosas al desarrollo del encuentro.
Yo, después de haber leído alguno de sus trabajos en La Polémica Digital, me percaté que aunque el lenguaje de sus textos es académicamente digno de destacar, su mensaje adolece de substrato. Yo diría que además, que sus post pecan de mesianismo, y un tono jurisprudente donde la modestia casi no tiene un adarme de peso. Usted se erige en juez, sin que nadie le haya otorgado ese derecho, y en tal virtud, sus textos no tienen otro valor que el ser valoraciones muy personales de algunos aspectos de la vida cubana donde piensa tener la verdad absoluta en la mano, sin pasar de ser como todos nosotros simples aprendices.