viernes, 25 de octubre de 2013

Vivir en Matanzas, un privilegio.



 Por Eduardo



Anónimo:

En ningún caso me gusta hacer generalizaciones, es como si alguien dijese que porque en la Antártida algunas pingüinas son lesbianas, que todas las pingüinas de ese frío lugar del mundo son lesbianas. Lo mismo pasa con nuestra tendencia cubana a generalizar y extrapolar las experiencias de un lugar hasta el último rincón de la isla. Yo conozco algunos guajiros del Valle de Guamacaro en Limonar, que tienen más de cuatro millones de pesos cubanos guardados en el Banco, y en el medio del monte viven mejor que un yuma en un Pent House de Nueva York.
A mí no se me ocurriría decir que todos los guajiros en Cuba son millonarios y andan en Jeeps que cuestan alrededor de 12000 dólares, lo cual en Cuba son una montaña de pesos. Yo veo todos los discursos de mis dirigentes. Ayer observaba las intervenciones de Marino Murillo y Raúl en la Asamblea Nacional. Se está llevando una batalla campal a nivel de todo el país contra el desorden, las ilegalidades, el burocratismo, y todos los males que afectan al sistema político cubano. Pero yo sé que en todo el mundo hay corruptos, y de buena ley. Fíjate en el escándalo del Partido Popular en España.


El problema es que en Cuba, el asunto se complica, porque los corruptos no atacan una economía del primer mundo, sino que malversan los bienes del pueblo, que el Estado Socialista pone en sus manos, y no tienen en cuenta que la cantidad de recursos de nuestra economía están limitados, debido a la guerra económica de los yanquis. Es por eso que el Partido y el Pueblo unidos, darán la batalla contra los corruptos, y como casi siempre saldremos victoriosos. Como no tengo la certeza de que lea una respuesta que le di en el post anterior se la repito en este.
La vida en mi provincia, es mucho más fácil que en la capital. Nunca he entendido el afán enfermizo de algunos cubanos de mudarse para la Habana, aunque pasen más trabajo que un forro de catre. Cualquier problema que pudiera existir en Cuba, en la Habana se multiplica.
Mi terruño es un lugar donde la gran cantidad de matanceros que trabajan en el turismo, la pesca, el petróleo, y hasta en la agricultura, hace que el nivel de vida de la población sea bastante más alto que en cualquier lugar de Cuba. Si se visita Cárdenas, Matanzas, o las ciudades satélites de Varadero, Boca de Camarioca o Santa Marta, se podrá apreciar un auge constructivo muy grande.
En Matanzas, hay barrios que antes estaban separados por kilómetros de monte y manigua, y las casas que se han construido han eliminado los descampados de hasta 2 kilómetros que existían por ejemplo entre Peñas Altas y Pastorita.
Si a mí en lo personal me preguntan acerca de las condiciones de vida de mi barrio, la Barriada de Versalles en la ciudad de Matanzas, yo diría que no se parecen en nada al panorama que se dibuja en la mayoría de las publicaciones que se divulgan en el exterior acerca de la vida en Cuba. Yo tengo un tanque de agua sobre la placa de mi casa que se llena todos los días con la presión del agua de la calle. A dos cuadras tengo una panadería donde todos los días compro pan a la hora que sea, cuando lo desee, siempre y cuando tenga dinero. El consultorio médico me queda al doblar de la esquina, y el policlínico a dos cuadras. Hace unos días estuve enfermo y fui a ver a la doctora que me entregó un certificado, compré mis medicinas y me pasé una semana en la casa, cobrando el 60% de mi salario.
Hace algún tiempo tuve que salir del país, y me pusieron en el policlínico 8 vacunas que incluían Hepatitis B, Leptoxpirosis, paludismo, etc. No me costó nada. Cuando miro las casas de Versalles, y las comparo con locaciones que aparecen en las últimas producciones de la cinematografía nacional, y que parecen ser las únicas que conocen los cineastas cubanos en estos tiempos, la diferencia es de la noche al día. Cuando me pueda comprar una buena cámara digital, haré un fotorreportaje dedicado a los cineastas cubanos que se preocupan tanto por divulgar la imagen de que Cuba se está cayendo a pedazos, que llamaré eufemísticamente “Las pobres chozas de mi barrio”.
De todas maneras, y aunque en Matanzas vivamos un poco mejor, no es falso que tenemos dificultades, que no se resuelven en dos días, pero el país está cambiando mucho, y como yo soy optimista, y si creo en la capacidad de los cubanos de salir adelante, apuesto porque las dificultades económicas, que como siempre digo, tienen como causa fundamental el bloqueo norteamericano y no en otra cosa, serán resuelta con la aplicación de los lineamientos, que salieron de la consulta con nuestro pueblo todo.


PS: No tengo cámara digital propia, porque he tenido que usar el dinero para otras cosas más necesarias. Pero como decimos en Cuba, “quien tiene amigos, tiene un Central Azucarero”.

 
Versalles visto desde el mar
La Bahía de Matanzas, vista desde la desembocadura del Río Canímar. En primer plano "El Morrillo".




Casa en Pastorita, barrio matancero
Casa en un barrio matancero
 

2 comentarios:

  1. El inagotable:

    Edu. ?Y en Matanzas no pasan estas cosas?


    El día 3 de octubre decidí comprar un par de zapatos escolares en el mercado industrial del municipio donde se venden los productos en MN. El precio de venta es de 130.00 MN, es un calzado hecho con vinil, idénticos a los que se entregan en centros internos del MINED. Los compré por la tarde y a la mañana del día 4/10 sale el niño para la escuela y regresa de inmediato con los zapatos despellejados y cuarteados.

    Me presenté en la tienda; la administradora me atiende con cortesía y me dice que los productos que se venden no tienen garantía y que si ella aceptaba los zapatos tendría que asumir la merma y poner el dinero.

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  2. El articulo de Elaine Diaz en contra del cierre de los cines 3D esta como para atrapar palco. Asi, Ely, Duro contra
    el bloqueo interno.
    Copio solo unas pocas lineas.:
    … El Consejo Ejecutivo del Consejo de Ministros, haciendo uso de las facultad que le están conferidas, y las que se arrogan gracias a nuestro silencio y tolerancia cómplice…
    Mi primo desesperado… me pregunta lo obvio: ¿acaso no se le podían haber dado licencias de cuentapropistas a los propietarios de estos cines? Sucede que mi primo sabe lo profundamente excluido que se siente un hijo de trabajadores estatales viviendo en medio de la nada. Quizás eso lo haya obligado a desarrollar la imaginación de la que carecen los decisores políticos que nos anuncian… nuevos cierres y prohibiciones, palabrejas tristes en un proceso que pretende ser de cambio.

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