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Coches ferroviarios fabricados en Cárdenas |
Por
Eduardo
Como
parte de la educación universitaria es necesario prestar atención al diseño de
las actividades culturales y deportivas destinadas al estudiantado. Hay que crear
espacios de recreación a los jóvenes dentro de los cuales no deben faltar las
visitas a museos y sitios de interés histórico, y actividades culturales donde
se expongan las mejores manifestaciones creaciones del arte nacional y que
contribuyan a consolidar los sentimientos de cubanía.
La
formación de un profesional revolucionario, o en su concepción más profunda
“comunista”, identificado con la defensa de su Patria y los ideales de la
Revolución Cubana, pasa por el fortalecimiento del trabajo político ideológico,
como la principal vía para contrarrestar las campañas desideologizadoras que
desde el imperio se cocinan contra nuestra juventud universitaria.
Parafraseando a nuestro Apóstol, tenemos que ganar a pensamiento esta Batalla
de Ideas.
Para
los profesores, principales actores en esta tarea, no existe un escenario mejor
que el aula. Como expresara hace ya algunos años el Primer Vicepresidente de
los consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz – Canel Bermúdez, lo primero
que debe hacer todo profesor que desee realizar entre sus estudiantes un buen
trabajo político ideológico, es dar una buena clase. El primer espacio de
debate con nuestros estudiantes es la clase y en un segundo orden las reuniones
de las organizaciones juveniles y administrativas.