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jueves, 8 de noviembre de 2018

La guapería está en el entrenamiento.

Victor Hugo, el genial creador de Los Miserables.
Foto Wikipedia
 Por Eduardo

Orlando
A la muchacha del Blog que mencionas no la conozco personalmente, pero sé que es graduada de periodismo, y creo que trabaja por Villa Clara, por eso entiendo tus sonrisitas irónicas. Aquí tenemos la carrera de periodismo en la Universidad, y una de mis preocupaciones siempre ha sido que los jóvenes, incluyendo los de periodismo abusan mucho del audiovisual, y leen poco. Te pongo un ejemplo, a mi hijo, que es estudiante de Agronomía,  le mandaron un día a estudiarse “Los miserables” de Víctor Hugo en el Pre. Llegué y le puse sobre la mesa del comedor los cinco tomos de la vieja y gastada edición de la Colección Huracán. Posteriormente le digo: - Arriba, ahí tienes. Léete la novela y después hablamos. Puso una cara de estupefacción del cará y me preguntó: - ¿Me tengo que leer esos cinco ladrillos? A mi respuesta afirmativa le contestó: - Deja, que yo veré como resuelvo el problema.

viernes, 19 de agosto de 2016

El león no le enseña las heridas al enemigo.

La vanguardia de la Blogosfera Revolucionaria.
 Por Eduardo

Orlando:
A esa muchacha no la conozco personalmente, pero sé que es graduada de periodismo, y creo que trabaja por Villa Clara, por eso entiendo tus sonrisitas irónicas. Aquí tenemos la carrera de periodismo en la Universidad, y una de mis preocupaciones siempre ha sido que los jóvenes, incluyendo los de periodismo abusan mucho del audiovisual, y leen poco. 
Te pongo un ejemplo, a mi hijo le mandaron un día a estudiarse “Los miserables” de Víctor Hugo en el Pre. Llegué y le puse sobre la mesa del comedor los cinco tomos de la vieja y gastada edición de la Colección Huracán. Posteriormente le digo: - Arriba, ahí tienes. Léete la novela y después hablamos. Puso una cara de estupefacción del cará y me preguntó: - ¿Me tengo que leer esos cinco ladrillos? A mi respuesta afirmativa le contestó: - Deja, que yo veré como resuelvo el problema.
A los pocos día le pregunto: - ¿Ya hiciste la tarea de “Los miserables”?, y me contestó que sí. Que se había buscado una película, cantada completamente por cierto, pero que en dos horas ya se había aprendido la historia de las tribulaciones de Jean Valjean, y pudo completar su trabajo escolar.