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viernes, 5 de febrero de 2021

El NTV es una trinchera de la Revolución.

El pueblo de Cuba con cariño le llama Humbertico.
Es el Lic. Humberto López, periodista del Sistema
Informativo de la Televisión Cubana.
Foto: Mesa Redonda - Cubadebate.

 Por Eduardo

Yo siempre desde niño he sido un fanático de la televisión, y principalmente de la Televisión Cubana. Cuando me he encontrado fuera de la Patria, lo cual en mi caso particular siempre ha sido por razones de trabajo, he podido trazar paralelos de comparación entre nuestros canales y las televisoras de diferentes países. Sobre todo cuando nuestra programación informativa es atacada sin misericordia desde los medios mercenarios surgidos con financiamiento del gobierno de los Estados Unidos de América con el objetivo declarado de tratar de subvertir el orden interno y el sistema político existente en nuestra Patria, el cual fue refrendado en referendo constitucional por 86,8% de los ciudadanos cubanos con derecho al voto.

A mi mente acude el recuerdo de mi primera noche en la República Democrática Federal de Etiopía. Al quedarme solo en la habitación del Ethiopian Hotel, situado en el mismo centro de Addis Abeba encendí el televisor que había en la salita y mi sorpresa fue grande cuando al mover el selector de canales solo podía sintonizar un solo canal en amárico, que por suerte transmitía alguna que otra película en inglés, y al cierre de transmisiones, poco antes de las 12.00 de la noche un noticiero en el idioma de Shakespeare.

sábado, 13 de agosto de 2011

En vacaciones, escribo después de pintar.

Por Eduardo

Al fin hoy, 2 de agosto de 2011, me puedo sentar en la máquina a escribir un artículo para el Blog de Edu. Aunque desde el día 22 de julio estoy en casa de vacaciones, he dedicado parte de mi tiempo a realizar algunas tareas que habitualmente ejecuto durante mi receso laboral. Con dinero de nuestros ahorros, mi esposa y yo compramos 6 galones de pintura vinílica, y en compañía de mi hijo en calidad de ayudante, durante la pasada semana me dediqué a ejecutar tareas propias de la digna profesión de pintor de brocha gorda.
En cuatro días pintamos toda la casa, y mi esposa, la cual gracias a sus amplios conocimientos de arte, se desempeña como una talentosa diseñadora de interiores, redecoró a su gusto la vivienda. Sin falsa modestia puedo asegurar que hicimos un trabajo que aunque pudiera no ser calificado de excelente, si me ha hecho sentirme gratamente satisfecho de la labor ejecutada. Mientras escribo estas líneas, una querida vecina comenta acerca de dos pequeñas naturalezas muertas que mi compañera colocó justo en la pared que se observa al abrir la puerta de entrada al inmueble.