viernes, 13 de junio de 2014

No es lo mismo comunismo que dogmatismo.



El Partido que defiende la independencia nacional

 Por Eduardo

Anónimo:
Mi abuelo, que fue miembro del PSP (Partido Socialista Popular), dejó de herencia en mi casa muchos documentos de los que manejaban los comunistas de su generación. Estaban la carta semanal del Partido, libros de Mao, el Manual de Materialismo Histórico mandado a publicar por Stalin, y mucha literatura soviética. También conocí las revistas soviéticas, las coreanas, aquellas donde Kim Il Sum salía en todas las páginas, y sobre todo me leí los clásicos del Marxismo. Del Che he perdido la cuenta de cuantas veces he leído sus escritos. Ya graduado de ingeniero comencé a leer las obras de Trosky, Jean Paul Sartre, Bakunin, Plejánov, Mariategui, y muchos más. No hay documento, discurso, o libros de o sobre Fidel que no me haya leído.
Estudio cuanto material me caiga en las manos de Historia Universal desde la Comunidad Primitiva hasta nuestros días. Leo mucha literatura de todo tipo, desde los clásicos de la antigüedad, hasta la mejor producción literaria del momento, y en la actualidad además digiero mucha información de todo tipo, de las que circulan a diario por Internet y las redes sociales. 

viernes, 6 de junio de 2014

Las ESBEC nos formaron como generación.


Acto matutino de inicio de clases en una ESBEC

 Por Eduardo

Anónimo:
¿Y quién te dijo que nosotros nos sentíamos peones agrícolas, pedazo de apátrida, cuando trabajábamos en las ESBEC (Escuelas Secundarias Básicas en el Campo)? Nunca fui yo más feliz en mi vida. Esas escuelas al Estado Cubano le daban más pérdidas, económicamente hablando, que ganancias, y estaban basadas en el principio martiano de que “en las escuelas deben usarse por la tardes los libros, pero en la mañana la azada”. Atrévete a decirme ahora que no es un precepto martiano, la combinación del estudio con el trabajo.
En Cuba, esas escuelas nunca tuvieron un resultado de rentabilidad económicamente hablando. Eran simplemente una forma de educación. Ni nadie nos obligaba a trabajar. Existía una norma agrícola ajustada a nuestras edades. Y la única compulsión al trabajo, era de índole moral, a través de la emulación. Pero que yo sepa, recibir una jicotea por ser el último lugar en una emulación, no creo que esté penado por el Consejo de Derecho Humanos de las Naciones Unidas. Yo lo que creo que eres oportunista y vago desde esa edad, si es que estuviste becado. 

viernes, 30 de mayo de 2014

El mataperreo en Cuba no implica miseria y pobreza.


Niños "mataperreando" en Cuba

 Por Eduardo

Anónimo:
En Cuba hay niños y jóvenes, como mi hijo, que se ponen un short y se van sin zapatos a jugar en la calle. Un día estaban en un placer cerca de la casa, él y sus amigos jugando pelota a la manito, y un grupito de extranjeros los fotografiaban como si fuesen indigentes. Sin embargo, ninguno de esos niños carecía de zapatos, ni de ropas, ni de medicinas, ni de escuelas, ni de lo esencial para vivir. Estaban vestidos de mataperros, porque les sale de su gandinga, y en esa misma facha se van a la playa. No tienen una alimentación del primer mundo, pero todos están fuertes y saludables.
¿Sabes cuantos niños se enfermaron en mi cuadra durante la epidemia del virus AH1N1? Ninguno. Sin embargo, y es lo que tú no dices, esos niños de las fotos del post de Tatu (fotos de niños cubanos antes de 1959), se acostaban sin probar bocado, cosa que no pasa en Cuba. Esos niños, no tenían escuelas, ni sabían leer ni escribir. Esos niños se morían de un montón de enfermedades curables por las que ya ningún infante muere en Cuba. Esos vientres hinchados son de parásitos, no de comida. La mortalidad infantil en esa Cuba era de casi 70 por cada mil nacidos vivos, hoy es de 4,5 por cada mil nacidos vivos.

viernes, 23 de mayo de 2014

Se acabó el Tropical Island.


Se acabó el Tropical Island para Cuba

 Por Eduardo

Anónimo:
Ese deterioro de algunas zonas de nuestro país que mencionas y el mal aspecto de muchas de nuestras casas y calles, es el resultado de los más de 50 años de política de bloqueo de tus amiguitos yumas. Porque lo que nunca mencionas, y me he leído casi todas tus intervenciones, es la causa fundamental de nuestras carencias materiales. No eres solo autosuficiente y poco conocedor de la historia de Cuba, sino que tu alma envenenada de odio y resentimiento te hace ser poco justo con los cubanos de la isla. Tú misión en la vida es hablar porquería de Cuba, realzar los problemas, que no los dejamos de tener, y obviar el efecto que sobre la vida de nuestro país tiene el bloqueo yanqui.
Existen en el mundo países con mucho menos capital humano que el nuestro, con 100 veces más problemas de corrupción, drogas y prostitución que Cuba, y sin embargo, a pesar de que sus políticos se roban hasta los clavos de la pared, lavan dinero, compran influencias y el pueblo se muere de hambre de verdad, no como en Cuba, donde ningún cubano se va a la cama sin llevarse un plato de comida a la boca, en virtud de las inversiones de las transnacionales, hoy son países económicamente más avanzados que Cuba, a pesar de que hace solo unos años eran menos desarrollados que nosotros.

viernes, 16 de mayo de 2014

Ábrase el Mundo a Cuba, y que Cuba se abra al Mundo.



Fidel y Juan Pablo II

 Por Eduardo

Orlando:
Ya en estos momentos hay muchos que están pagando bien caro sus desvergüenzas en este país. La corrupción no es un mal que existe solamente en Cuba. Pero coincido con esa opinión de Alejo 3366. Lo que tengo la convicción profunda de que las ideas están por encima de los errores de los hombres. La Iglesia Católica subsiste hoy día, a pesar de Torquemada y los autos de fe, porque el mensaje de Jesús de Nazaret en los Evangelios, está muy por encima de las salvajadas de la inquisición católica.
En cuanto al post que publicó la Joven Cuba, me parece muy a tono con la situación actual. Ahora bien, los jóvenes cubanos actuales son hijos de su tiempo. Mi hijo no deja de ser un joven revolucionario, porque ande con su disco duro externo buscando los últimos capítulos de series anime japonesas.
Yo creo que al contrario, la sociedad cubana debería algún día, cuando las condiciones del país lo permitan tener un acceso a Internet lo más amplio posible. No es metiendo la cabeza en un hueco, o encerrando a Cuba en una urna de cristal, o aislando a los cubanos de contacto con el exterior que construiremos un socialismo próspero y sostenible. Un joven de esta época en cualquier lugar del mundo anda con su móvil, accede a redes sociales, actualiza su blog, etc. No entiendo el por qué los nuestros no podrían hacer lo mismo, si en definitiva son hijos de su tiempo más que de sus padres. 

viernes, 9 de mayo de 2014

La cultura latinoamericana está de luto.



Nunca olvidaremos a Gabo, Sonia y Cheo

 Por Eduardo

Como habitualmente sucede, la semana donde se enmarcan las conmemoraciones por la victoria de Girón, constituye para todo el sistema de educación en nuestro país un merecido receso de actividades escolares. Es la semana en que aprovecho para disfrutar de la compañía de mi hijo, quien normalmente, y durante todas las semanas, radica en su beca de los Camilitos, leer sobre cualquier temática que no se relacione con mis actividades cotidianas, y sobre todo disfrutar de un descanso merecido.
El día 17 de abril me levanté algo tarde, a eso de las 8.30 am, debido a que estuve viendo una película hasta las 2 de la madrugada, algo que habitualmente no puedo hacer durante el curso escolar. Conecté el televisor sintonizado en la cadena Telesur, mientras montaba la cafetera y preparaba el desayuno, esperando recibir alguna información sobre la trascendencia de la “Primera derrota del imperialismo en América Latina”, cuando escuché la primera noticia infausta del día: En horas de la madrugada, víctima de un lamentable accidente de tráfico, había fallecido Cheo Feliciano. 

viernes, 2 de mayo de 2014

Cuidaos de los Fariseos.



Virgen Felizola, victima de la voladura
del avión de Cubana en Barbados

 Por Eduardo



Algunas veces he recibido ataques furibundos de algunos contrarrevolucionarios, por la defensa ultranza que hago del proyecto socialista cubano. Me han llamado esbirro, lamebotas del “régimen”, represor, lacayo, perro comunista, y algunos epítetos bastante duros los cuales, viniendo de donde vienen no me preocupan mucho. Si me alabaran, entonces si me preocuparía, porque significaría que en algún punto del camino de mi vida habría comenzado a ceder en mis principios, y eso sí que no me lo perdonaría nunca.

A los que me tratan de ofender a través del epíteto que designa mi filiación política, es decir el de comunista, les recordaría la anécdota de nuestra historia en la que Rubén Martínez Villena le dijo en su propia cara al tirano Machado: - Usted acusa a Mella de comunista como si fuera un insulto, y usted no sabe lo que es ser comunista. Es también muy conocida también la respuesta de Machado: - Es verdad joven, yo no sé lo que es ser comunista, pero para mí todos esos anarquistas y comunistas no son otra cosa que malos cubanos, y a mí sí que no me “ponen rabo” ni los comunistas, ni los anarquistas, ni los veteranos, ni Mella, ¡Porque los mato carajo!