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viernes, 25 de diciembre de 2020

En la Navidad del 2020 continuamos defendiendo a la Revolución Cubana.

Encabeza el Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez,
chequeo de la situación epidemiológica (Foto Cubadebate)

 Por Eduardo

Llevo casi 10 años argumentando en este blog el porqué de mi convencimiento de que el socialismo es el camino más viable para mi país. Lo que sucede es que los contrarrevolucionarios cubanos no están interesados en sostener un diálogo civilizado. Sí, porque ahora se ha puesto de moda en los medios que atacan a Cuba la peregrina idea de que los revolucionarios cubanos nos oponemos al diálogo. Nada más hay que ver a los “nuevos líderes” de esa ultraderecha fascistoide desde las redes sociales mandando a quemar comunistas en franca similitud con aquellos guarimberos venezolanos que prendieron en las calles de Caracas fuego a sus conciudadanos solo porque les parecían chavistas. Lo que argumentan en sus directas en las redes sociales no es precisamente una convocatoria a dialogar.

No existe otro discurso en estos neofascistas cubanos americanos que no sea el de matar, quemar, ahorcar, vandalizar, en su afán desmedido por provocar un “estallido social” en la isla. No hay uno solo que tenga otra manera de comunicación que no sea el lenguaje obsceno, cargado de malas palabras y carente de toda ética y decencia. 

viernes, 29 de agosto de 2014

Remembranzas africanas.


Monumento del "León de Judá", cerca del Ethiopian Hotel.

 Por Eduardo

Orlando:
Yo soy de los cubanos privilegiados que ha podido trabajar en varios países de este contaminado mundo. Te puedo decir que nada se compara con el trabajo en África. Tuve la oportunidad de trabajar por dos años en Etiopía. A los dos o tres días de llegar a ese hermano país, toda la prensa comenzó a reproducir la noticia de que el presidente de Eritrea consideraba que era imposible evitar una guerra con Etiopía. A los dos días se mencionó el hecho de que un señor de la guerra somalí se había introducido por la frontera sur y había entrado en combate con tropas etíopes, recibiendo una soberana paliza.
A los dos meses al gobierno de Etiopía se le ocurrió hacer una represa, y el gobierno egipcio de Hosny Mubarak amenazó con que si le repesaban el Nilo, la guerra empezaba entre Egipto y Etiopía. A los ojos del mundo nada sucedía, y reinaba la paz, pero para mí fue una experiencia nueva, sobre todo si se empieza a conocer cosas de las que uno no tenía la más mínima idea como la guerra surgida entre Eritreos y Etíopes después de la caída de Mengistu. Cuando los nuevos gobernantes de la etnia Tigray, cuya alianza con los eritreos, en contra de los históricamente dueños del poder, los amaras, implicaba la independencia de Eritrea una vez que cayera Mengistu alcanzaron su objetivo, le dieron la mala a los eritreos, y no les entregaron todo el territorio que históricamente fue de ellos.