miércoles, 15 de abril de 2020

Nuevamente venceremos como en Girón.

El Héroe de la República de Cuba, General de División
Enrique Carrera Rolás espera mientras servician su
T-33 durante los combates de Playa Girón.

 Por Eduardo

Un día como hoy 15 de abril, pero del año 1961, aviones mercenarios atacaban los aeropuertos cubanos de San Antonio de los Baños, Ciudad Libertad y Antonio Maceo de Santiago de Cuba. Era el preludio de la invasión mercenaria por Playa Larga y Playa Girón. A pesar de los 59 años transcurrido, el pueblo cubano, quien por estos días enfrenta una batalla sin cuartel contra la COVID – 19, continua recibiendo agresiones y amenazas de parte de la actual administración del imperialista país vecino, empeñado en destruir el socialismo cubano, y todas sus conquistas.
Pero la política imperial, cada vez más errática y egoísta no solo nos afecta a los cubanos como pueblo. Hoy nos hemos levantado con la noticia increíble de que en medio de una lucha sin cuartel contra la pandemia de la COVID – 19 que invade el mundo, el Presidente de los EEUU ha decidido congelar la cuota de financiamiento contributiva de ese país con la Organización Mundial de la Salud. En mi opinión, el Presidente Trump trata de ocultar con esta acción su incapacidad demostrada en el manejo de la crisis sanitaria que hasta el día de hoy arroja un total de 580.000 contagios con más de 23.600 muertes, la cifra de fallecimientos más alta del mundo hasta ahora.

miércoles, 8 de abril de 2020

Nuestra Juventud en la primera línea del combate a la COVID – 19.

Mi sobrino José Luis, el cuarto de derecha a izquierda, con sus compañeras y compañeros.

 Por Eduardo

Este es un post que quise escribir para el día 4 de abril de 2020, en que se conmemoraron los aniversarios 59 y 60 respectivamente de la Unión de Jóvenes Comunistas y de la Organización de Pioneros “José Martí”. Y no es que no lo haya escrito porque me haya alcanzado la modorra o la inactividad, sino que como parte de este pueblo he tenido que dedicar parte del tiempo a tareas relacionadas con el enfrentamiento a la pandemia en mi comunidad.
No obstante, hoy tengo un pequeño espacio de tiempo y saldaré la deuda que tengo conmigo mismo y para con esas dos organizaciones nuestras a las que pertenecí con mucho orgullo, y a las que sigo queriendo hasta el fin de mis días, porque en su seno aprendí a amar a la Patria, a la Revolución, a nuestros líderes históricos encabezados por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, y me convertí en el militante comunista que hoy vive orgulloso de esa honrosa condición.

domingo, 29 de marzo de 2020

Cuba siempre en el centro de la noticia.

Fidel recibiendo a niños de Chernóbil.
Foto: Orlando Cardona/ Archivo de Granma.

 Por Eduardo

Hace unos dos días, un antiguo amigo, que ahora desde las redes se ha convertido en gurú de la tendencia ideológica prefabricada del “centrismo”, lo cual se traduce en un engendro social que tendría las ventajas del socialismo y el capitalismo como un todo en uno, reconocía que la gestión del gobierno cubano ante la pandemia de la COVID 19 en su opinión mucho más acertada que la de las autoridades norteamericanas. En su post publicado en Facebook, y aunque no sé exactamente quién lo capacitó como evaluador, daba a la intervención ante los medios de nuestro Primer Ministro Manuel Marrero Cruz la calificación de excelente. De manera similar evaluaba de buena la gestión ante la crisis pandémica del Presidente de la República Miguel Díaz – Canel Bermúdez.
A mí en lo personal, las evaluaciones del antiguo amigo centrista en buen cubano ni me van ni me vienen, pero las traigo a colación porque en su texto advertí, y es importante a veces leer entre líneas, su preocupación por encontrarse ahora mismo en territorio norteamericano, a donde fue a parar en virtud de unos estudios académicos que no se sabe cómo resolvió o “le resolvieron” en una de las Universidades más elitistas de los Estados Unidos. Y no es para menos, yo en su lugar estaría en buen cubano arratonao.

sábado, 21 de marzo de 2020

El amor en los tiempos del coronavirus.

Tripulantes del crucero MS Braemar saludan a la nación cubana (Foto de Granma)

 Por Eduardo

Como el “Nueva Fidelidad”, aquel vapor fluvial en el cual Fermina Daza y Florentino Ariza consumaron su amor de cincuenta y tres años, siete meses y once días con sus noches, y que no podía tocar tierra en ninguno de los puertos situados en la ribera del Río Magdalena, debido a la epidemia de cólera; el crucero Británico MS Braemar vagaba por el Caribe sin encontrar un puerto seguro en el cual desembarcar a su valiosa carga de 682 pasajeros y 381 tripulantes. Dentro de ellos cinco casos positivos a la COVID-19, y varios pasajeros en cuarentena. Imagino que quizás el capitán del crucero británico en su idioma hubiese pronunciado en algún momento la versión inglesa de la famosa del capitán Diego Samaritano expresada al final de la famosa novela de Gabriel García Márquez “El amor en los tiempos del cólera”: - ¿Y hasta cuándo cree usted que podemos seguir en este ir y venir del carajo?

viernes, 13 de marzo de 2020

Al cubano que en ella no crea, se le debe azotar por cobarde.


 Por Eduardo

En la clásica serie de dibujos animados cubanos “Elpidio Valdés” destaco hoy un capítulo en el cual María Silvia, Pepe y Eutelia, acompañadas de un mulo muy denostado por el “mejor corneta del Ejército Libertador” por bruto y terco, tratan de hacer llegar a la tropa del Coronel Elpidio un paquetico muy valioso, mientras son perseguidos por el feroz contraguerrillero cubano al servicio de la Corona “Media Cara”. Después de muchas tribulaciones logran llegar al campamento mambí, y es entonces que se revela el contenido del disputado paquete. Contenía nada más y nada menos que la gloriosa Bandera de la Estrella Solitaria, la nuestra, la que quería el Apóstol sobre su loza con el ramo de rosas blancas.
Con la bandera ondeando, Elpidio ordena a Pepe tocar a degüello contra el cuadro español del “Glorioso 5to Regimiento de Cazadores”, el cual es derrotado en toda la línea. Al final del capítulo, un mambí se acerca al Coronel Valdés para dar el parte de batalla y le informa que el abanderado del cuadro español se encuentra abrazado a la bandera hispánica, y que de ninguna manera “la suelta el muy condenao”. En el fotograma siguiente aparece el soldadito español abrazando la bandera de combate del “Glorioso 5to Regimiento de Cazadores” mientras exclama ¡Viva España! Elpidio sonriendo le comenta al mambí que le dio el parte de guerra que el españolito no ha hecho otra cosa que lo que harían ellos mismos, defender su bandera a toda costa.

lunes, 24 de febrero de 2020

La Revolución Cubana ha sido una sola.




Por Eduardo

Hoy es 24 de febrero de 2020. Un día como hoy, hace ya 125 años, los cubanos respondieron a la orden de alzamiento proclamada por nuestro Apóstol y Héroe Nacional José Martí, y en alrededor de 10 sitios sagrados de la Patria, reiniciaron la lucha por nuestra independencia de la metrópoli española. En conmemoración a tan significativa fecha de nuestra historia, retomo algunas ideas expresadas en un post que publiqué hace ya 9 años.

Cuba, desde que fue descubierta en 1492, hasta el triunfo de la Revolución Cubana el primero de enero de 1959, estuvo sometida al dominio de dos grandes potencias imperiales, España la colonizadora, y los Estados Unidos de Norteamérica, el imperio más poderoso que haya existido jamás en la historia; cuyo emperador puede desaparecer la humanidad entera con solo ordenarlo, a través de un sistema de dominación que incluye, más de 3000 bases militares de todo tipo en todo el mundo (incluyendo esa afrenta a nuestra dignidad nacional que constituye la Base de Guantánamo), más de 8000 ojivas nucleares con lanzaderas que alcanzan a todo el planeta, y un control de la mayoría de los medios de comunicación, mediante los cuales crean matrices de opinión en las cuales el fin de la historia, y el modelo de globalización neoliberal que proclaman, constituyen el eje central de sus política de dominación.

jueves, 13 de febrero de 2020

¡Feliz Día de los Enamorados!

Matanzas, la ciudad de la poesía. Foto: Trabajadores

 Por Eduardo

Como todo buen matancero, una vez quise hacer poesía en serio. Y aunque hace ya un buen rato que no he escrito un solo verso, quizás porque mi vida se ha perdido por los senderos del trabajo, que casi no me deja tiempo para dedicarle el tiempo que la poesía precisa, todavía añoro los tiempos en que no me perdía una sola tertulia poética en mi romántica ciudad. También he llegado a pensar que en mi caso, de tanto leer la mejor poesía escrita en lengua española, me auto convencí de que nunca llegaría a alcanzar la altura de los grandes maestros.
Fueron los años 80 del siglo XX en Matanzas una etapa pródiga para la poesía. Hubo como una explosión de poetas jóvenes que marcaron la vida literaria de mi generación. Acudía a menudo a los recitales que realizaban en el Patio Colonial de la Sacristía de nuestra Catedral, en la Sala White, o en la desparecida Casa de la Trova, poetas como Yaquelín Font, Héctor Escobar o Luis Marimón, a quien a pesar de su fama bohemia y triste final considero un importante eslabón de la matanceridad. A Marimón le sucedió lo mismo que a Plácido, nació en La Habana, pero la poesía lo convirtió en raigambre esencial de la Ciudad de los Puentes.